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Gurú de las Diagonales: ¿Son los Bears contendientes o pretendientes?

  • elmundoaldiamid
  • 27 nov 2025
  • 4 Min. de lectura
Los Bears han sido los reyes cardíacos, y miran a todos desde arriba en la NFC Norte. Pero hay inconsistencias que podrían no ser buen augurio a futuro.


Hazte la fama y échate a dormir.


Así como siempre le daremos el beneficio de la duda a los Kansas City Chiefs, aunque no estén pasando por su mejor momento, también es normal dudar de una franquicia que no ha estado a la altura durante años.


En ese predicamento se encuentran los Chicago Bears, que con un récord de 8-3, son los líderes de la dificilísima NFC Norte.


Sin embargo, no muchos ven a Chicago como un genuino contendiente y no los culpo.


Toma un tiempo cambiar la narrativa, y convencer a tus críticos que el éxito es sustentable, y no simplemente cuestión de una buena racha.


No quedan dudas de que los Bears están yendo por el camino indicado bajo las órdenes del entrenador en jefe Ben Johnson, y Chicago tiene virtudes a las cuales no podemos hacerle la vista gorda.



Son la defensiva más oportunista de la NFL, pese a haber lidiado con lesiones entre sus apoyadores y en la secundaria, y ya han forzado 24 pérdidas en lo que va de la temporada.


A la vez, su ataque terrestre ha sido una grata sorpresa, y han tenido jugadas explosivas como constante.


Al igual que hizo cuando estaba en Detroit, el ataque terrestre es la carta de presentación de Johnson. Chicago es físico, y luego Caleb Williams tiene el talento para distribuir el ovoide a un talentoso grupo de receptores abiertos.


Entonces, ¿por qué no terminamos de creer en ellos?


Personalmente creo que todo comienza con Caleb Williams, quien tiene el talento para ser un mariscal de elite, pero todavía sufre demasiadas inconsistencias que preocupan de cara al futuro.


En primera instancia, creo que le cuesta operar desde la estructura, y por ende, si bien es capaz de lanzar un pase en una jugada rota que nos deja con la boca abierta, a veces simplemente toma lo que la defensiva le da.


Preso de intentar siempre la jugada espectacular, en lugar de la más efectiva.


Williams tiene capacidad atlética para escaparle a la presión, pero todavía no termina de sentir el bolsillo, y por momentos, carece de inteligencia situacional.



El más reciente ejemplo ocurrió esta pasada semana ante los Pittsburgh Steelers. Williams corrió hacia atrás en su propia zona de anotación, en lugar de trepar el bolsillo; sufrió un balón suelto y le costó un touchdown evitable a su equipo.


Williams tiene que saber que en ese sector del campo, tiene que ser más decisivo, pero todavía carece de esa madurez en situaciones particulares.


No me malinterpreten, Williams es un muy buen mariscal, y hay que darle crédito por crecerse en momentos importantes. Él es la principal razón, por la cual Chicago ya ha revertido déficits en los últimos dos minutos en cinco ocasiones en lo que va de la temporada.


Es que cuando Williams está prendido, es muy difícil de defender. Los fans de Chicago esperan que la experiencia le permita limpiar esas inconsistencias para finalmente asentarse como uno de los mejores mariscales de la NFL; el talento le sobra.


En segunda instancia, creo que los críticos de los Bears cuestionan su calendario.


Uno sólo puede ganarle a los que tiene enfrente, pero seis de las ocho victorias de Chicago han sido ante equipos con récord perdedor, y los rivales de los Bears hasta el momento tienen un récord combinado de 21-50-1.


Como si fuese poco, fueron vapuleados en su único duelo ante Detroit en la segunda semana, y todavía les queda otro partido ante los Detroit Lions, y dos duelos ante los Green Bay Packers, que son considerados candidatos y son sus más inmediatos perseguidores en la NFC Norte.


Chicago consiguió un muy buen triunfo ante Pittsburgh, sobre todo considerando las numerosas bajas a la defensiva, que no contó con ninguno de sus tres apoyadores titulares, y tuvo también dos bajas de peso en la secundaria.



Pero entiendo a aquellos como yo, que prefieren optar por la mesura a la hora de evaluar a los Bears.


Creo que es ahora que empecemos a ver de qué están hechos genuinamente los Bears.


Es ahora que el calendario se complica, y empieza el sprint final de campaña, donde se separan los contendientes de los pretendientes.


Chicago enfrenta al campeón defensor, los Philadelphia Eagles, esta semana, y será una gran prueba para Williams y los Bears, para terminar de callar sus críticos.


La realidad es que la línea ofensiva, una unidad que le causó problemas durante años, ha mejorado drásticamente, y Chicago ha ganado ocho de sus últimos nueve partidos.


Los Bears, bajo las órdenes del creativo Ben Johnson, han soltado sus raíces y se han adaptado al fútbol americano moderno.


Aún más importante, están por delante de lo que el más optimista esperaba de ellos en esta temporada.


Personalmente, me encantó lo que Chicago hizo en la temporada baja, y pensé que darían un paso al frente. Ahora bien, para ser candidatos, creía que iba a ser cuestión de un par de años, y todavía lo creo.


La buena noticia para los Bears, es que su éxito es una realidad y ahora tienen su futuro y su narrativa en sus propias manos.


Cuestionar si Chicago es un genuino contendiente o no, no debe ser considerado una crítica, sino más bien una pregunta válida que los propios fanáticos de los Bears se deben estar haciendo.


Eso no implica que no estén disfrutando el momento, ni que quizás nos demuestren lo contrario y den ese salto de calidad al primer lote de protagonistas en esta misma temporada.


Simplemente significa que ahora llega el momento de la verdad para Chicago, con seis partidos muy bravos por delante de ellos, y con la posibilidad de graduarse y apagar el ruido.


¿Son los Bears contendientes o pretendientes?


En lo personal, creo que todavía son pretendientes. Por supuesto que pienso que serán peligrosos a futuro, pero necesito ver más en el presente para terminar de subirme a ese barco.


Lo bueno es que el respeto se gana en el terreno, y no en columnas como esta.


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