Gurú de las Diagonales: Las razones del fracaso de los Lions
- elmundoaldiamid
- 3 ene
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El Gurú de las Diagonales analiza la decepcionante temporada de los Detroit Lions, las razones de su caída y los pasos a seguir para su recuperación.

Mirando hacia atrás, los comentarios de Dan Campbell tras la derrota de los Detroit Lions en el Campeonato de la NFC un par de años atrás, cobran más sentido que nunca.
"Quizás esta fue nuestra única oportunidad", declaró en su momento el entrenador en jefe de Detroit, luego de que su equipo desperdiciara una ventaja de 17 puntos al medio tiempo.
Aceleramos el reloj hasta el presente, y los Lions acaban de culminar una decepcionante temporada.
Un año después de ganar 15 partidos de temporada regular y después de ganar títulos divisionales consecutivos, se quedaron fuera de los playoffs, y ahora enfrentan más preguntas que nunca.
¿Se cerró la ventana de éxito en Detroit? ¿Es Jared Goff la respuesta a futuro? ¿Perdieron su identidad?
Lo cierto es que los Lions han perdido tres partidos en fila, tienen ahora un registro de 3-6 tras la semana de descanso, y deben mirarse ahora largamente al espejo.
Sobre todo por la forma en la cual se coronó la eliminación. Los Lions habían cometido apenas ocho pérdidas de balón en toda la temporada, y tuvieron seis ante un equipo ya eliminado de los Minnesota Vikings.

Nunca pudieron establecer el ataque terrestre, la línea ofensiva se vio otra vez superada y Goff cayó en viejos pecados, ¿o acaso son los de siempre?
Mejor iniciemos por la raíz del problema, que definitivamente es la línea ofensiva.
El fútbol americano se gana en las trincheras, y esa unidad pasó de ser una fortaleza a ser una debilidad.
El centro Frank Ragnow se retiró, y Graham Glasgow decepcionó tras cambiar de posición. El tackle Taylor Decker batalló constantemente con lesiones y perdieron al guardia Kevin Zeitler en la agencia libre.
La línea ofensiva, que a mi juicio era la mejor de la NFL en su momento, pasó a ser extremadamente vulnerable, sobre todo en el interior.
Aquí es donde el gerente general Brad Holmes merece cierta culpa, dado que Ragnow había estado lidiando con lesiones hace mucho tiempo, y los Lions nunca tuvieron un plan de sucesión en puerta; lo mismo podemos decir de Decker.
La línea ofensiva era el motor de los Lions, y sin ella dominando, la identidad de Detroit sucumbió de inmediato.
El monstruo de dos cabezas de Jahmyr Gibbs y David Montgomery era la carta de presentación de los Lions, y en las últimas tres jornadas, Detroit promedió apenas 2.5 yardas por acarreo -- el peor promedio en toda la NFL.
Dan Campbell había transformado a los Lions en un equipo físico, que dominaba en las trincheras, pero la triste realidad es que, por distintos factores, han dejado de serlo.
Los Vikings olieron sangre en el agua, y presionaron de manera incesante, por momentos mostrando Cover 0 en jugadas consecutivas, señal clara de que estaban convencidos de que los Lions no iban a poder contrarrestar su presión.

En el pasado, Jared Goff ha lidiado bien con la presión de los Vikings, pero gran parte de su éxito yo se lo atribuyo a su línea ofensiva.
Y la última imagen que dejó Goff, quien lució apresurado y timorato ante la presión y terminó cometiendo cinco pérdidas de balón, sólo hizo despertar fantasmas del pasado.
No quedan dudas de que Goff es un buen mariscal, pero no sé si pueda llevarte a la cima de la montaña cuando el libreto no es el esperado.
En su momento los Rams se hicieron esa misma pregunta, y pese a haber invertido la primera selección general del draft y a haber gozado de cierto éxito en playoffs, tomaron la difícil decisión de dejarlo ir.
En su lugar llegó Matthew Stafford, y Los Angeles Rams ganaron el Super Bowl.
En otras palabras, Goff es un muy buen mariscal, pero tiene un techo más limitado, y no tiene la capacidad de sobreponerse a obstáculos cuando la ecuación se rompe.
Lo cual nos lleva a Dan Campbell, el hombre que escaló la montaña más alta y complicada al romper con los hábitos perdedores de una franquicia que prácticamente sólo conocía la decepción.
Eso, por supuesto, tampoco lo evade de responsabilidad, dado que su playcalling en el juego ante Minnesota nos dejó rascándonos la cabeza.

Sabiendo que estaba baja constante presión, insistió con el playaction una y otra vez, en lugar de ejecutar más pases de pantalla o pases rápidos para poner a prueba a la defensiva.
Muchos critican a Campbell por su agresividad sin racionalidad, y si bien puede no estar de acuerdo en algunas decisiones, la realidad es que creo que es mucho más lo que hizo bien que lo que hizo mal al frente de estos Lions.
Campbell logró lo más difícil, que era cambiar la cultura, y ahora debe ajustar los días del partido, y quizás, tomar decisiones difíciles.
Los Lions perdieron al entonces coordinador ofensivo Ben Johnson a manos de los Chicago Bears, y evidentemente fue una baja sensible.
Tal es así, que yo creo que Campbell debe ceder las jugadas, y enfocarse en lo que mejor hace, que es ser un líder de hombres y manejar el grupo humano.
Sin embargo, pensar que la partida de Johnson fue la razón del fracaso de los Lions, sería un error.
La realidad es que Detroit nunca tuvo un plan de sucesión; vio como su fortaleza se transformaba en debilidad, y nunca hizo nada al respecto.
La NFL te da constantes golpes de realidad, y los Lions ahora deben cuestionarse todo, aunque sin desesperarse.
Porque el año que viene enfrentarán a la NFC Sur, seguramente recuperarán algunos lesionados, y el calendario será más accesible.
Pero la línea ofensiva debe mejorar drásticamente, necesitan más creatividad en el coordinador ofensivo, y Jared Goff posiblemente enfrente su última oportunidad para probar que puede trepar el escalón más difícil.
Si no te preparas constantemente, la NFL te da un baño de humildad.
Ahora los Lions tienen que hacer todo lo que esté a su alcance por intentar recuperar su identidad.







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