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Gurú de las Diagonales: La arena está movediza en Tampa Bay

  • elmundoaldiamid
  • 18 dic 2025
  • 3 Min. de lectura
Los Bucs han perdido 5 de sus últimos 6 juegos, y ya no tienen margen de error. Todd Bowles apuntó contra los jugadores y hay crisis en puerta en Tampa Bay.

Las cosas cambian a la velocidad de la luz en la NFL.


Todd Bowles se convirtió en el primer entrenador en jefe en ganar el título de la NFC Sur en sus primeras cuatro temporadas.


Si bien es verdad que su récord en temporada regular es modesto (34-31), la realidad es que le tocó lidiar con el retiro de Tom Brady, y aún así mantuvo a los Tampa Bay Buccaneers relevantes y como un equipo peligroso.


Sin embargo, su récord es de 1-3 en playoffs y en la era del todo o nada, eso coloca a Todd Bowles en el punto de mira.


Sobre todo considerando que Tampa Bay está en caída libre, habiendo perdido cinco de los últimos seis partidos después de iniciar la temporada con récord de 6-2.


Pero los resultados adversos pudiesen ser el menor de los problemas de los Buccaneers.


Tampa Bay sufrió su peor derrota de la temporada, tras desperdiciar una ventaja de 14 puntos en el último cuarto ante un equipo de los Atlanta Falcons que ya está eliminado y tuvo 19 penalidades aceptadas.



Regresó Mike Evans luego de su fractura de clavícula, y rindió como un receptor abierto de elite. Sin embargo, su frustración era tan grande, que se fue al vestidor antes de que los Falcons siquiera intentaran el gol de campo ganador.


Y acto seguido, vimos una versión de Todd Bowles en conferencia de prensa, que no habíamos visto nunca hasta este pasado jueves.


Utilizó un sinfín de insultos, catalogó la derrota de "vergonzosa e inexcusable", y le apuntó el dedo a los jugadores, haciéndolos responsables de este momento, e implorándoles que se miren al espejo.


No solemos ver frecuentemente a un entrenador en jefe usar a sus jugadores de chivo expiatorio en una conferencia de prensa.


Es la clara señal de que Bowles está desesperado, y se está quedando sin posibles soluciones.



Si bien es verdad que a los Buccaneers les cuesta generar presión sobre el mariscal rival, y proteger a su propio quarterback, no quedan dudas de que Tampa Bay estaba jugando por debajo de sus posibilidades; entiendo que las numerosas lesiones importantes fueron un factor, pero no es excusa.


Una derrota como la que vimos ante Atlanta, es señal clara de que algo está roto.


Para agregar más claridad a la caótica situación, el ex estelar jugador de los Buccaneers, Gerald McCoy, decidió hablar en redes sociales tras el partido.


"Buenos días fanáticos de los Bucs, hoy soy uno más de ustedes y estoy increíblemente frustrado", expresó McCoy. "No podemos culpar únicamente a Todd Bowles. Sé de primera mano que lo que sucedió el jueves por la noche, estaba al caer. Los jugadores no están haciendo lo que tienen que hacer durante la semana, y eso se nota en los partidos. Eso es todo lo que voy a decir".


McCoy sigue siendo el mejor amigo del linebacker titular Lavonte David, por lo cual si él dice que el vestidor está roto y hay actitudes poco profesionales, pueden darlo por hecho.


Ed Glazer llamó a Tony Dungy "la persona más significativa de la franquicia", y luego los Bucs lo despidieron tras par de apariciones decepcionantes en postemporadas.


Jon Gruden fue el entrenador en jefe del único título en la historia de la organización, y acto seguido, los Glazer lo despidieron.



En otras palabras, si ellos tenían rienda corta, Bowles sabe que podría tener los días contados.


Por supuesto que todo puede cambiar si los Buccaneers logran clasificar a playoffs, y ganar el título divisional por quinto año consecutivo.


A Tampa Bay le quedan dos partidos ante los Carolina Panthers, por lo cual todavía controlan su propio destino, y la derrota de los Panthers esta semana ciertamente los ayudó.


Bowles dijo que Evans estaba frustrado porque "es uno de los jugadores a los cuales genuinamente les importa, dejó el corazón en la cancha".



No aclares que oscurece, Todd.


Baker Mayfield fue muy autocrítico, y admitió que "tienen talento, pero eso sólo no te lleva a ningún lado".


Los Buccaneers no tienen margen de error, y hay una delgada línea entre el éxito y la decepción en la NFL.


Bowles tiró su manotazo de ahogado, y apuntó a los jugadores.


De ahora en más, hay sólo dos escenarios posibles: o los jugadores responden ante el jalón de orejas, o se rebelan más y se vienen cambios profundos en Tampa Bay.


El entrenador en jefe de los Buccaneers suele tener un semblante estoico, pero mostró una versión totalmente diferente después de la "inexcusable derrota".


Señal de que Bowles sabe que está oficialmente en la cuerda floja.


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